El Celular en las Juntas

El Celular en las Juntas

Por Alejandro Amaré

A todos nos ha sucedido en algún momento de nuestros días laborales. Estamos en una reunión, y nuestro interlocutor, en lugar de vernos directamente o de dirigir su mirada a la presentación, esta con los ojos fijos en el celular. Revisando su correo. O contestando un mensaje. O cualquier otra cosa, menos poniendo atención a lo que sucede a su alrededor.

¿Cómo debemos reaccionar? ¿Qué hacemos en una situación así?

Todos hemos sentido esa ebullición en nuestro ser, que nos llena de ganas de aventarle algo a la persona del otro lado de la mesa. Pero, por mucho que pueda darnos un poco de satisfacción inmediata, definitivamente la agresividad no es la solución. Si lo han hecho, les recomiendo algún curso de Manejo del Enojo.

En general, suelo ser un opositor absoluto del uso del celular durante una conversación. El tomar el celular durante una reunión y/o una plática, puede ser indicativo de muchas cosas más, por lo que hay que tener mucho cuidado. Trato en general de no hacerlo, aunque soy consiente de que algunas veces se me ha pasado. Es muy diferente voltear rápidamente a ver la notificación entrante, asegurándote que no sea una emergencia, y otra es abiertamente dejar de prestar atención a lo que sucede para hacer caso absoluto a lo que el celular indica. No creo en el multitasking eficiente, por lo que tampoco considero muy bueno el estar tratando de poner atención a una conversación en persona y a otra en el celular.

Dicho esto, les paso algunos tips que a mi me han servido un par de veces:

1- No hagas a los demás lo que no te gustaría que te hicieran

Si te gusta que te pongan atención, empieza por tú poner atención. No uses el celular durante las reuniones o durante una conversación.

2- Deja de hablar

Suele ser una técnica amable y sencilla para que los demás se den cuenta de que algo está mal. En cuanto dejas de hablar, el silencio domina, y así el involucrado se dará cuenta de que no está sucediendo nada aparte de su interacción con el aparato. Puede tomar varios segundos, e incluso te podrás dar cuenta de que tanto realmente estaba poniendo atención en su multitasking dependiendo del tiempo que pase.

3- Si te dicen que sigas, no lo hagas

Amablemente, sin ser cínico ni sarcástico, indica a tu interlocutor que se nota que está ocupado, por lo que le propones o que termine lo que está haciendo o que reagenden la reunión, lo que más le convenga.

Generalmente, pedirán una disculpa y seguirán adelante con la reunión. Algunas veces, mencionarán que tienen que contestar por ser una emergencia o algún asunto urgente. Es válido, a todos nos puede suceder. Unos minutos después, se continuará con la agenda.

Con la repetición constante de estas prácticas, tu entorno empezará a cambiar la actitud, y la cultura organizacional – por lo menos alrededor de ti – comenzará a cambiar.

Te invito a suscribirte al Blog de Click n’ Talent para seguir recibiendo tips. Síguenos también en nuestras redes sociales.

Deja tus comentarios

Close Menu